lunes, 8 de marzo de 2010

Primavera gutural



Juan Francisco Casas
Giulianeatstheclassics
pluma sobre papel



III

Puede ser el mar
Cansado ya de azul
El que asoma por tus ojos

O la lluvia que alivia
Su falta de tacto
Gota
A
Gota
Cuando en tu piel se resbala

También se guarda
Cierta humedad
En tus labios
Y tú me la regalas
Dadivosa de tu lengua

O el horizonte
De tu espalda
Que se corona
Arriba
En tus hombros

Si acaso tu cadera
Que se trota en lineas curvas
Sobre el arco de tus piernas

O tu piel de acueducto
Donde libre es todo el tránsito
De los dedos de mis yemas

Además tu olor
De gaviota que reposa
De su vuelo en espiral

Sin olvidar que en tu contorno
Se avergüenza la luz del sol
Y por eso tienes frío

Pueden ser múltiples cosas
Pero mas que nada
Es tu silencio
El que me llama


Miguel Ángel Cocom







Juan Francisco Casas
Fuckartloveartist
pluma sobre papel




Entre amores queda

I
A veces la luna nos descubre escapando de su luz.

II
Que las palabras se pierdan en el tiempo
pero tus besos sean eternos,
que las palabras tengan movimiento
y te pueda hacer un te amo lento.

III
Hoy te extrañé como en esos días cuando no te conocía.

IV
Deja que la noche suene afuera,
a ver si calla a los perros,
a ver si hoy me deja dormir.
Tal vez me pierda en la rutina de tus brazos
como en otros días
cuando las caricias arañaban paredes
y éramos sonido.

V
Camino ciego en todos tus vientres.

VI
Un hoyo en la tierra con olor a gasolina,
entre dos árboles un ciervo saltando.

VII
Ella se despidió deseando que los dos caminaran con las luces del cerro,
hasta confundirse con las estrellas.

VIII
Amar es una forma moderna de sacrificio,
cada diosa se lleva un corazón.


Jaime Fraire

viernes, 19 de febrero de 2010

Los nuevos héroes de la península




Deportistas nocturnos.

Yo sé cómo subirme a las estrellas
nomás pido una escalera.

Me golpeó el recuerdo de tu nombre
y tu sonrisa tamaño mundo,
aunque era mundo compartido
me gustaba vivir en él.

Recuerdo tus alas color tierra,
firme,
recuerdo nuestra falta de dinero
y el amor que nos sobraba.
Donde nadie nos viera,
a la vista de todos,
cualquier parque obscuro fue cuarto
y el carro, cama.

Jugamos a hacer el amor en portugués
inglés, italiano, alemán, francés,
hasta que nos acabamos los idiomas
y seguimos con los dialectos.
Eras Saraí o Ana
para mí, Torreón.

Siempre que estoy solo
recuerdo tu sonrisa,
creo que es la mía
porque ya no sé si existes,
o te haces la muerta
para que el viento me duela.

Has muerto antes de que naciera.
Labios bailando al silencio.

Me hubiera gustado conocerte
cuando te reías de la risa
y corrías descalza
sin espinas ni miedos
haciendo lunas llenas.

Jaime Fraire

Martes en mis huesos

Leyendo a Fraire
Quien, por cierto,
Es el mejor, y el único, poeta vivo que conozco
(también conozco a Sócrates
Pero él es más filosófico
Y a Pilar, pero ella es etérea
Y lo que hace no se concibe
En palabras, más bien se contiene
Adentro
Aquí en mi pecho)

Bueno, como les decía,
Leyendo a Fraire
Me doy cuenta
Que la literatura nos ha enseñado
Ocho cosas y cuatro más

- La poesía no llega como por arte de magia pero se va en un ojos y cerrar de abrir
- Si tienes a tu lado una mujer hermosa, no le escribas; mejor acaríciala
- Cuando quieras escribir, escribe y no pienses
- Cuando quieras pensar, piensa y no escribas
- Para escribir no hay que estar borracho ni drogado, yo escribo mejor después de dormir ocho horas y de desayunar cereal con leche (calientita de preferencia)
- Lee más de lo que escribes, pero escribe más de lo que publicas
- Rota tu corazón a la derecha para que esté más cerca de tu verso (siempre y cuando seas diestro al escribir)
- No contengas nada, suelta todo, todito, pero quédate con nada
- La mejor época para escribir es diciembre y los once meses anteriores
- Nunca dejes algo calentando en la estufa mientras escribes, uno se preocupa más por su cena que de asuntos literarios
- Participa en cuanto concurso haya, sin importar si son los juegos florales de la virgen de Motul
- El mejor crítico es al que le gustan tus poemas; los demás, los demás son sólo calcetines, y de cuadritos.

Leyendo a Fraire
Me doy cuenta
Que hay un detective salvaje
Que nos incita a malvivir
Pero no sé
Si esté en la lista de invitados.

Miguel Cocom

lunes, 25 de enero de 2010

Siempre empezamos otra vez



Antony Gormley
Escultura


Lo que se me olvidó escribirte ayer


El atardecer te respira
Tú, eco de borroso contorno,
Vas pálida de sueños

La noche cae a verte
Con el párpado bien abierto
Te quiere atrapar en una mirada
Pero te fugas en luz
Como Degas y su estrella

Te escorzas para entrar en nuestro cuerpo
Y te abres al amor
Por miedo a enamorarte

Tú no te inundas, aunque te me llueves
Testigos son mis manos
Y el careo de mis ojos con tu piel

Le damos la espalda al mar
Porque tú tienes más espuma
Te desnudas de tu acuario
Y los peces libres nadan
Sumergidos ya de azul
Cuando en múltiples suspiros
Te me fugas para adentro

Te refugias de mis brazos en la lluvia
Gota a gota te secas ya de hastío
Nada tan dulce como tu piel salada

Miguel Ángel Cocom Mayén











Antony Gormley
Escultura


El lado obscuro del Popo

Las nubes se amontona a los pies de San José del Pacífico
como en sus labios los besos cada mañana.
Sólo es agua condensada en el parabrisas de un maverik.
La luz de la luna transparenta recuerdos y avanza.
Hoy puede ser cualquier otro día
si las nubes no avanzaran tan rápido.
La luz de la luna transparenta recuerdos y camina
hasta la sonrisa, se acerca y todo se detiene,
en la sonrisa.

Nunca des la espalda al mar, me dijo un caracol
ni prendas un cigarro con una vela.
El pescador nocturno acecha a las sirenas
que han cambiado su canto por espuma
todas tiene rabia y ya no buscan marineros
comen restos de sangre que corre en el mar.

Jaime Fraire Quiroz

jueves, 26 de noviembre de 2009

Aniversario luctuoso

Como todo lo que nace, muere; este blog decidió morir antes de nacer. Este mes cumplimos un año de morir. Gracias por asistir mensualmente a nuestro funeral. El Príncipe de Jalapa promete invitar los tragos para festejar el acontecimiento. Ahora sí, la parte aburrida.

LA UNICA VERDAD ES QUE NADA MUERE






EL AFILADOR




NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO NO EXISTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE




SALUDOS... INSOLENTES


Helnwein
American Prayer, 2000
Óleo y acrílico sobre tela




Natalia


Eres la casualidad
Más pensada de dios
Milagrito florecido
Del único pecado que tu madre
Y yo cometimos infinidad de veces

Se hace el día
Cuando el felino de tus ojos
Sale a jugar y a reír y a jugar
Tú, hijita,
Eres madre de mis huesos

Dibujas sobre mis poemas
Y tu arte es más sincero
Ya que nada pretendes
Toda la pintura cabe
En tus ojos de crayolas
Azulitos cuando lloras
Al sonreír verdean


Mientras la luna te llega hasta los hombros


Miguel Ángel Cocom Mayen




Helnwein
The disasters of war 6, 2007
Óleo y acrílico sobre tela



Anti-poeta.



Los perros flacos salen de noche,
buscan la comida que otros dejan.
Alguna vez una pechuga de pollo rostizado
con todo y el cuerito.
La mayor parte del tiempo
encuentran entre la basura,
migajas de poesía.

Golpeado por unas botellas
llegó el Poeta escupiendo sangre.
Señorita Soledad fumaba un cigarro,
ya sabía esperarlo.
Como todas las noches,
que se volvían tres
o nada,
entre sus brazos,
fueron felices.
Al final, Soledad, siempre lo extrañaba
pero nunca lo buscó.
El Poeta la olvidó.
Ya no quería escupir sangre,
aunque, de igual forma
murió de cirrosis.


Jaime Fraire Quiroz

lunes, 19 de octubre de 2009

Uña



Emmanuel Morales
Agonia Ilusoria
carbón y acrílico sobre papel, 2006.


¿Qué puedo hacer con estas flores ciegas?

Nací aislado.

Tengo ratas en la cabeza,
como todos,
pero yo les puse nombre
y alimento.

Quiero los ojos de Kandinsky
y las manos de Neruda,
para ver House y tener un perchero,
donde pueda colgar todas las ideas que me sobran
y que no voy a hacer por hedonista.

Al aire le pregunto:
¿Eurípides vivió sus tragedias
o sólo las escribió?

Perdí en la trampa más vieja:
amar a una puta,
sin ofender,
y ahora busco
la forma de regalar olvido.

Escondí mis navajas en una nube.
Me dijeron que así saldría el sol,
esta luz coagulada.
Espero que mi nube regrese
para mojarme con sus navajas.

Sigo soñando que todos duermen mientras despierto.

Mis miedos se reducen
a no perderte.

En tus ojos puedo sentir
que has ido y venido
de todos lados.

No sé cómo está el futuro en este momento
pero tú, yo y el viento,
vamos en camino.


Jaime Fraire Quiroz






Emmanuel Morales
Tiempo en prusia
oleo sobre tela, 2008.


Inventariándome los pelos de los huevos


Podría escribir que crecí en un pueblo pesquero
Ubicado junto al mar
Con su botes y veleros
Y su brisa olor a sal
Pero una mentira, aunque esté en un poema,
Sigue siendo una mentira.

Nací un día en que la noche vino por mí
A curarme de mi adicción a la luz.

Me autonombro yucateco.
De donde nazco no soy
Si no de donde me arrastro a morir.

Onaneo cuarenta y cinco minutos al día
Y escribo quince
Tengo más vocación de otra cosa
Que de escritor.

Frente a mí
Hay un vaso ya vacío
La hora feliz acabó hace ya unos años

Cuando me cepillo los dientes, orino
Y cuando cago, leo
He llegado a la conclusión de que soy hiperactivo.

Ese alguien que me respira
Es diferente al que me escribe
Pero coinciden los dos
En que no caben en mi pecho

Me han medido por fracasos
Por ahorros, por decenas,
Por cuántas pinches corbatas vacías
Se malgastan en mi closet
Pero para saber mi verdadera edad
Tendrían que contar los anillos de mis huesos
Los centímetros cúbicos del rocío de mis noches.

De impulsos ya carente
Me encamino
La mirada en el bolsillo
y la mano al horizonte

Si desaparezco mis huesos,
¿también se borra el dolor?


Miguel Ángel Cocom Mayén

lunes, 14 de septiembre de 2009

El grito de silencio



Jorge Salort
Danza (Golgota)


Tetragrama

Se le filtra el vacío
Por entre el hastío de los poros

Con una mano quita una nube,
Con la otra, tapa el sol
Su mirada se extiende
A lo ancho
A lo largo
Todo lo ve cuando nada está visto

Posa una pupila en un monte,
Gólgota, creo que se llama
Alguien le implora
A gritos de sangre
Con flores a piel de clavos
Es de llamar la atención

Acerca la otra pupila
Filtra un rayo para ver mejor
Tibia la luz en sus ojos

Algo muy dentro del tuétano
Le mueve a no moverse
A petrificar la saliva
Con que en divinidad se intenta
Émulo del rocío
Con el que lo callan las flores

(La poesía es el silencio
De las cosas más triviales
Un árbol se cae de la hoja
Las alas contraen al ángel
Dos cuerpos se olvidan del alma
Cuando recuerdan la carne)

Se sostiene en los acordes del vacío
Ante la rodilla se atempesta
Bronco de sus heridas
Omite la sangre y se indigna
¿Quién osa ensuciar mi cruz?

En la sombra de su albura
Nuestra sangre no tiene estancia


Miguel Ángel Cocom Mayén








Jorge Salort
No os doy la espalda


Dieta femenina macrobiótica


¿Qué te parece si este mundo lo hacemos sólo para nosotros?

¿Por qué engañar al destino que movió todo para juntarnos?

Tienes el silencio de una casa de madera,
en tus árboles la tierra guardó secretos.

Qué suerte tiene tu pelo,
te abraza de noche
y recoges cuando hace calor.

Estoy seguro que la muerte me va a encontrar entre tus piernas,
es el único lugar donde bajo la guardia.

El creador tiene que ser mujer
sólo así puede amar y odiar tanto.

Espero que regreses,
aunque tus rencores te corten los bigotes.

Una verdadera mujer sabe usar su lengua como arma de destrucción masiva.

Deber ser bonito
que alrededor de ti
no haya nada.

Me gusta que tus botas estén sucias
como si hubieras caminado toda la noche
buscándome entre sueños.


Jaime Fraire Quiroz

martes, 18 de agosto de 2009

Aquí otra vez sola mente




Yishai Jusidman
E.K.
Oleo sobre madera



Tres minificciones que pernoctan en la majada.

Él sacó a pasear su soledad. Encontró a muchos igual a él en el parque.
Entre ellos se preguntan las razas, edades, tamaño, la cantidad de croquetas que consumen al día
y todas esas cosas que se preguntan dos personas cuando no tienen nada que decir.

Ella tenía la mirada más hermosa. Al verla, todo el cuerpo te dolía.
Él la esperaba, aun antes de verla a los ojos.
Se amaron y él cada día sufrió más.
Poco tiempo después él murió,
no se sabe si de amor o dolor.
Quedó retorcido en el suelo
con una sonrisa eterna.

Para cuando el sol se meta, estaremos amontonados como vacas, sin esperar nada.
La luna se detendrá para ver lo que le hacemos a su eterno amante, aunque sea sólo en la piel.
Ella se queda celosa arriba, fetiche, observadora, viendo como la tierra gira y baila al ritmo de nuestra noche.
El cielo despierta como si le acabaran de cortar las nubes, sobre el pasto descansa la neblina.

Jaime Fraire Quiroz



Órgano de Jacobson

I

Me dices:
“Quiero tomar fotografías como la Leibovitz.”
Cuelgas mi cámara en tu hombro,
te horcajeas en la bicicleta e intentas pedalear.
Sólo que no has dormido y estás, todavía, borracha.

Eres erudita de tu cuerpo,
pero tu mujer ha olvidado a su niña.
Y reír te cuesta muchas lágrimas y dos más.

Todavía brillan en tus ojos
los demonios que consumiste ayer.
Estás indefensa.
Te refugias en la danza, en la poesía, en el olvido.
Danzas como las diosas pero jadeas más divina.

Para mí te ves hermosa.
No es una belleza impuesta o que te aflija.
Eres hermosa porque no lo quieres ser.
Es la rebeldía con que tu piel
oculta la fealdad de tus huesos
la que me llama.

II

Para ser tan salvaje
me regocijo en tu ternura.
Tienes toda la tristeza y no la prestas a nadie.
A veces pienso que te vas a suicidar
pero ríes con la vida por las mañanas;
hasta que, a mediodía, recuerdas
que el arte siempre se destruye.

Quieres escribir poesía
pero se te atragantan los versos.
La poesía
no puede escribir poesía.

¿Cómo marchitas tu cuerpo?
Vas pólvora por la vida,
acabas contigo,
abres tu flor para adentro, mojas el cuerpo de tu seco
y te vas tristita.

Te tapas la nariz para ya no olerte.
Inválida de tu música
no escuchas a los dioses
que sordos gritan en tu cuerpo.

Yo me voy a escribir al exilio de tu recuerdo.
Eres mejor compañía cuando estamos solos.


Miguel Ángel Cocom Mayén