LA UNICA VERDAD ES QUE NADA MUERE
EL AFILADOR
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO NO EXISTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE
SALUDOS... INSOLENTES

Helnwein
American Prayer, 2000
Óleo y acrílico sobre tela
Natalia
Eres la casualidad
Más pensada de dios
Milagrito florecido
Del único pecado que tu madre
Y yo cometimos infinidad de veces
Se hace el día
Cuando el felino de tus ojos
Sale a jugar y a reír y a jugar
Tú, hijita,
Eres madre de mis huesos
Dibujas sobre mis poemas
Y tu arte es más sincero
Ya que nada pretendes
Toda la pintura cabe
En tus ojos de crayolas
Azulitos cuando lloras
Al sonreír verdean
Mientras la luna te llega hasta los hombros
Miguel Ángel Cocom Mayen

Helnwein
The disasters of war 6, 2007
Óleo y acrílico sobre tela
Anti-poeta.
Los perros flacos salen de noche,
buscan la comida que otros dejan.
Alguna vez una pechuga de pollo rostizado
con todo y el cuerito.
La mayor parte del tiempo
encuentran entre la basura,
migajas de poesía.
Golpeado por unas botellas
llegó el Poeta escupiendo sangre.
Señorita Soledad fumaba un cigarro,
ya sabía esperarlo.
Como todas las noches,
que se volvían tres
o nada,
entre sus brazos,
fueron felices.
Al final, Soledad, siempre lo extrañaba
pero nunca lo buscó.
El Poeta la olvidó.
Ya no quería escupir sangre,
aunque, de igual forma
murió de cirrosis.
Jaime Fraire Quiroz